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Sagrado Corazón de Jesús: acostumbrados a que los planes no salgan bien

02/12/2017

Texto: J. Batahola para Mondosonoro
En la línea de: Alborator Gomasio, Astrud, Ellos

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La buena acogida de sus maquetas en internet son un excelente indicativo para enfrentarnos a lo que nos vamos a encontrar en estas 7 canciones de Locus Amœnus, publicado dentro de la colección New Adventures in Pop. Jesús afirma que son un grupo sin prisas. “Yo diría que sin expectativas. Pero tengo 37 años y no tengo tiempo para detenerme a reflexionar, aunque es lo que se le presupone a alguien de mi edad”. No hay lloros ni lamentos, pero sí mucha ironía al estilo de Astrud (Genís Segarra se encarga de la parte técnica) o Pet Shop Boys. Que colorea unas canciones de pop bastante convencional de aristas confusas (con toda la dificultad que implica hacer las cosas sencillas). “No tengo método para escribir las letras. Suelen partir de una frase que me llama la atención, o un tema que me parece interesante. ¿Sabes cuando en una conversación sale el típico “este sería un nombre guay para una canción”. Pues eso, solo que ahora voy y la hago”. Sagrado Corazón de Jesús sigue siendo una banda de una persona, y las referencias actuales o históricas, una pieza fundamental en su imaginario. “Hay que ser muy bueno para escribir sobre sensaciones y sentimientos individuales y lograr involucrar al oyente, y yo uso esos trucos para captar su atención. En teoría, el grupo soy yo solo; pero cuando empecé a hacer conciertos y me di cuenta de que ofrecía demasiado poco espectáculo (incluso para mis estándares), mi hermana Judit comenzó a tocar el violín y a hacer coros. En “Locus Amœnus” ha ejercido de censora”.

Crónica Los Hermanos Dalton + Laga @ Penélope

02/12/2017

FILA INDIA + LOS HERNOS DALTON + LAGARTIJA NICK
Fecha: viernes, 10 de abril de 2015
Redactor: J. Batahola para Mondosonoro
Fotógrafo: Alfredo Arias
4*

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FOTO: Alfredo Arias

Lo que parecía un sencillo ejercicio de nostalgia se convirtió, vía duende y distorsión, en un arsenal de estupendas canciones interpretadas con rabia, un sonido mucho más potente de lo esperado y menos público del que hubiera sido justo. Abrieron la noche Fila India, con una actuación breve pero intensa, dando paso a unos Hermanos Dalton pletóricos que exprimieron al máximo una fórmula que no por conocida resulta menos convincente, llevando al límite canciones como “Los Latidos de Siempre” o “Nada Suena Igual”. Sobre las tablas, un grupo compacto de instrumentación impecable. Un poco más abajo, un público entregado que no dejaba de bailar y cantar melodías que para muchos fueron parte de la banda sonora de su adolescencia. Un recorte un poco incomprensible (aunque suponemos que desde producción tendrían sus razones) les bajó del escenario antes de tiempo y tuvieron que terminar de forma algo precipitada. Pocos minutos después, Lagartija Nick dejaron claro que no iban a dar un segundo de tregua. Eric Jiménez es el monstruo que duerme debajo de las camas de cualquier batería con la pegada floja. Potentísimos y oscuros, dieron un fenomenal repaso a “Hipnosis”, un disco por el que nadie se creería que han pasado 25 años. “Sonic Crash”, “Tan Raro, Tan Extraño, Tan Difícil” y “Ahora”, las tres primeras canciones, dejaron claras sus intenciones. Temas interpretados a gran velocidad, con letras punzantes y las guitarras  de Juan Codorniu perfectamente integradas con las de su compañero al otro lado del escenario y suficientemente afiladas para impulsar a un Antonio Arias pletórico en canciones como “Hipnosis” o “Algo Cínico” Encajaron algunas caras B (pocas) de la época y terminaron con una versión de un tema incluido en  “Omega”, el álbum que grabaron junto al maestro Morente: “Ciudad sin sueño: Nocturno de Broooklyn Bridge”.

RUSOS BLANCOS: la electrónica es barata

01/31/2017

Texto: J. Batahola para Mondosonoro

Si hay una palabra para describir “Crocanti”, el nuevo EP de Rusos Blancos, es “cambio”, pero no se asusten: siguen siendo una gran banda de pop aunque se hayan pasado a la electrónica.

Rusos Blancos siempre han sido una banda con una amplitud de miras bastante amplia. En un momento de cambios internos, y ante la necesidad de trabajar con menos recursos propios y evitar repetirse a si mismos, han optado por la electrónica a la hora de dar forma a las canciones de ‘Crocanti’, su nuevo EP. (Betacam) “Este disco se ha compuesto y grabado enteramente en casa de mi casa, aunque las voces las hemos grabado fuera. Así como los otros discos eran colecciones de canciones, esta vez teníamos bastante claro que queríamos hacer un disco corto, y que además fuera algo que jugara con todos los clichés de la electrónica”. Por primera vez, no hay instrumentos reales, lo que también ha cambiado la forma de componer las canciones. (Manu Rodríguez) “Al final te aburres de hacer siempre lo mismo. Cuando empezamos a hacer canciones nuevas, Javi Betacam tenia un par de bases en las que no había metido voz. Se me ocurrieron un par de melodías majas y ya tiramos por ahí.  Al final, lo importante es la combinación de una melodía que se quede y que guste a la gente y una letra que enganche. A partir de esas dos variables, todo lo demás son ingredientes extras que hacen la canción mejor. Otra razón es que ir a grabar a un estudio con una banda al final acaba siendo muy caro. En el disco anterior nos gastamos un dineral que hemos terminado de pagar hace cuatro meses. La electrónica nos permitía hacer un disco barato”. La logística también ha tenido un papel importante a la hora de grabar cuatro canciones que, pese a estar vestidas de diferente manera, mantienen intacta la esencia de la banda. (Manu) “Más que crecer, el grupo ha menguado en los últimos tiempos. Los dos guitarristas viven fuera y al final, hago las canciones con Javi, porque necesariamente las guitarras han perdido peso. No han dejado el grupo, pero no están aquí. Los dos participan en el grupo e Iván sigue tocando en los conciertos”. Han cerrado su etapa en Ernie y en esta ocasión optan por la autoedición, algo mucho menos romántico y bastante más sacrificado de lo que puede parecer. “Mandamos el disco a cinco discográficas con las que nos apetecía sacarlos. Alguna de ellas nos dio respuesta positiva, pero teníamos que sacarlo a finales de año o incluso en 2016, así que decidimos editarlo nosotros mismos. En cierto modo ha sido liberador. La parte buena es que tú controlas todo lo que haces, eres tan consciente de lo que se hacía como de lo que no se hacía, pero requiere mucho tiempo y, además, inviertes tú tu dinero. Lo que más complicado me parece es venderte a ti mismo, porque da pudor llamar a un festival y decirles que quieres tocar y que tu grupo es muy bueno. ¿Qué le vas a decir? “.

 

 

RIDE: mirando más allá del suelo

01/31/2017

Texto: J. Batahola para Mondosonoro

Miles de talluditos shoegazers de todo el mundo tuvieron un pequeño vuelco al corazón cuando, hace varios meses, unos crípticos mensajes se publicaban en las redes sociales de Creation Records. Un póster de la banda y un lacónico mensaje; “Ride Reunion 2015 photo from Primavera this morning”. Días después, la organización del Festival confirmaba la noticia: todos los miembros originales de la banda de Oxfordshire volverían a subirse a los escenarios. Laurence ‘Loz’ Colbert, al teléfono desde Londres y con una conexión que no le deseo ni a mi peor enemigo, nos da más detalles. “Nunca lo hubiéramos hecho si no hubiéramos estado todos de acuerdo. Mark es el único que ha estado tocando canciones de la banda durante este tiempo, así que supongo que estará mucho más rodado que el resto. Hemos comenzado los ensayos y todo está fluyendo realmente bien. La verdad es que estamos francamente emocionados de volver a tocar nuestras canciones delante del público”. La separación no se realizó en los mejores términos y ha sido necesario bastante tiempo para curar antiguas heridas. “Solucionamos nuestros problemas relativamente rápido, no entiendo por qué la gente piensa que nos hemos estado odiando todo este tiempo. Andy y Mark son amigos desde el colegio, algo así no se rompe tan fácilmente. Tuvimos mucha presión en los dos últimos discos, y en algún momento tenía que explotar. Hemos necesitado darnos un poco de espacio, pero ahora tenemos más ganas que nunca de tocar juntos”. Pioneros en su estilo (aunque nunca estuvieron demasiado contentos con la etiqueta), es de esperar que los nuevos conciertos no atraigan sólo a sus fans de toda la vida, sino a las nuevas generaciones que han crecido escuchando a bandas en las que la influencia del shoegaze es evidente. “Al principio estamos seguros de que tocaremos temas de los dos primeros EPs, Nowhere y Going Blank Again. Sin canciones que nuestros fans quieren escuchar y que van a enganchar con la gente que nos conoce poco. El problema es que son muy largas para los festivales (risas). No descartamos preparar algún tema nuevo, es asombroso el número de peticiones que nos llegan desde internet. Es algo que te hace sentir que has hecho algo importante para alguna gente, y una de las razones por las que nos hemos animado a volver. Podríamos haberlo hecho sólo por dinero, pero queríamos estar realmente seguros de que hay un público que nos está esperando”.

Crónica Jeff Tweedy @ La Riviera Febrero 2015

01/31/2017

Yo soy el hombre que te quiere
Texto
J. Batahola para Mondosonoro
Fotógrafo Alfredo Arias
Fecha del evento martes, 03 de febrero de 2015
4,5*

Dos conciertos por el mismo precio. No es que sea una novedad escandalosa, pero estos detalles se agradecen. Por un lado, Jeff Tweedy presentaba su último trabajo en solitario junto a su hijo Spencer (en el puesto de batería), y por otra, diez canciones en acústico con un Tweedy inconmensurable tocando canciones de Wilco. Casi dos horas en las que el de Illinois se sorprendía de encontrar a tan poca gente en la sala (algo menos de tres cuartos del aforo). Con una banda muy joven, pero sólida, las intensidades y los matices fueron la nota dominante. Ya fuera con acústica o con puntuales arrebatos eléctricos, especialmente en los finales de las canciones, repasaron casi al completo “Sukieraie”, el álbum que compuso en honor a su mujer tras superar una dura enfermedad. Desde el primer tema, “Fake Fur Coat” hasta “low Key”, el repertorio fue más que correcto. Después, Tweedy salió solo al escenario y empezó la fiesta. Un festival de emociones casi siempre contenidas y en ocasiones pletóricas, con una versión de Uncle Tupelo y otra de Golden Smog. El resto, temas de Wilco en formato íntimo (espectaculares “Hummingbird” y “Jesus etc”. Con una intensa “I´m the man who Loves You” terminaba el intermedio y regresaba la banda para un bis con canciones de Uncle Tupelo, Mavis Staples o Neil Young. Sin duda, una noche que mereció la pena ser vivida y, como dijo Tweedy, para contar a los que no estuvieron.

Belle and Sebastian. Girls in Peacetime want to dance

08/20/2015

Texto: J. Batahola para Mondosonoro

Belle and SebastianDespués de nueve discos no es fácil no caer en la repetición. La marcha del grupo del trometista Mick Cooke ha espoleado a la banda de Glasgow a buscar fórmulas alternativas y el resultado es un disco con menos orquestación, influído por la faceta como DJ de alguno de sus miembros que se puede percibir como un renacimiento estilístico. Tal vez en el pasado han tratado, con resultados discutibles, escribir canciones que muevan al baile. En el caso de “Girls in Peacetime Want to Dance” lo han conseguido con la ayuda de Ben Allen, que ha trabajado anteriormente con Animal Collective o Bombay Bicycle Club entre otros., en canciones como las sorprendente Enter Sylvia Plath, Perfect Couples o The Book Today. El cambio de productor y la sencillez de unas canciones que no se protegen con multitud de capas no es la única novedad: también será su primer disco distribuído en todo el mundo por Matador Redords. A lo largo de poco más de una hora, Stuart Murdoch no pierde el pulso ni el ritmo, con unas letras que hacen especial referencia a la religión y a sus problemas con el Síndrome de Fatiga Crónico. La voz de Sarah Martin por fin encaja adecuadamente y temas como la tenue Today (This army of Peace) o Nobody´s Empire nos recuerdan que los escoceses son una banda que construye canciones deliciosamente luminosas como nadie y que son capeces de reinventarse con un suave giro estilístico que es más que suficiente para mantener la credibilidad de artesanos del pop. En lo musical no es un álbum revolucionario, pero sí es una buan transición hacia algo que esperamos sea muy positivo.

Belle and Sebastian: last night a DJ saved my life

08/18/2015

Belle and SebastianTexto: J. Batahola para Mondosonoro
Foto: BelleandSebastian.com

El talento de Stuart Murdoch para componer reflexivas, pastorales y delicadas piezas de pop de cámara envenenadas de ironía no fue en sus inicios demasiado compatible con alardear de ello en los medios. Cargan con el estigma de ser iconos del indie más edulcorado y de esa nueva tontería sociológica descubierta por los medios diez años tarde llamada twee. En las distancias cortas, hay más punk en sus palabras que en cualquier portada de Rancid. Chris Geddes, sentado en las oficinas de su distribuidora en Madrid, se muestra tímido pero con las ideas muy claras. “Alguna vez hemos preguntado a nuestros amigos de Franz Ferdinand cuando hemos coincidido en un festival ¿Por qué si tenemos canciones tan buenas como las vosotros la gente se vuelve loca en vuestros conciertos y en los nuestros no?”. La sensibilidad sigue a flor de piel en sus canciones, pero el hermetismo ha desaparecido a la vez que la ambición ha salido a la luz. ‘Girls in Peacetime Like to Dance’, grabado en Atlanta, es igual de meticuloso que sus trabajos anteriores, pero la producción de Ben H. Allen (Animal Collective) les ha dado ese toque necesario para no repetirse en unos estereotipos que ellos mismos han ayudado a crear. “Hacemos DJ Sets muy a menudo, y es un tipo de sonido con el que disfrutamos. Diría que hay muchas similitudes entre nuestras sesiones y las nuevas canciones y nos han ayudado a la hora de enfocar cómo queríamos que fuera el nuevo trabajo. En el álbum anterior intentamos hacer temas que la gente pudiera bailar, pero tal vez no supimos hacerlo. El disco ha llegado tarde a Belle and Sebastian, pero puede que si dentro de 20 años seguimos haciendo música, descubramos el dubstep”. The Party Line, el single de adelanto, podía confundir, pero el fondo sigue siendo el mismo: canciones deliciosas y vulnerables sobre el amor, la muerte y cómo escapar de la normalidad siendo lo más normal posible. “Stuart sigue peleándose con los mismos demonios, aunque en esta ocasión tal vez las letras estén más abiertas a la interpretación. La mayoría de las canciones son suyes, pero cada vez hay más temas de otros miembros del grupo y eso le da una perspectiva diferente a este disco. Por ejemplo, las letras de Sarah son mucho más autobiográficas”. Definitivamente, el disco suena más brillante y se aprecia el buen trabajo en las mezclas y la masterización, dos aspectos oscuros para el común de los mortales, pero en los que la banda ha querido trabajar a fondo. “Nuestro trompetista dejó el grupo, y las orquestaciones ahora son diferentes, porque él hacía gran parte de ese trabajo. Terminar el disco fue muy estresante. Creíamos que teníamos tiempo porque volvimos de Atlanta con 16 canciones grabadas, pero queríamos hacer arreglos y estábamos girando a la vez. Ben no graba haciendo un montón de tomas en busca de la perfección como solíamos hacer, sino que hace pocas y después trabaja los overdubbings y hace cosas realmente increíbles con las mezclas”.